lunes, 19 de abril de 2010

La Fotografìa

Se compran máquinas, se regalan máquinas, se usan esas máquinas de fotografiar y, sin embargo, qué pocas veces se ven fotos con imaginación y unos mínimos de calidad, lo cual es independiente del precio de la cámara y de los adelantos que incorpore. Tanto con un «cajoncillo» humilde, como con el último grito de la técnica, se dan fotos borrosas o movidas, mal encuadradas, con doble exposición, etc.

Por lo tanto, es necesario superar esa barrera de los primeros rollos fracasados. Para ello, nada mejor que recoger una serie de conocimientos y reglas del «juego», muy elementales, pero imprescindibles para que la fotografía llegue a ser una pasión incontenible, con múltiples aplicaciones, o simplemente un goce familiar.

sábado, 17 de abril de 2010

Historia de la Fotografia

El origen etimológico de fotografía es, Fotos = luz; Gra-fein = dibujar, en griego. Por consiguiente, la fotografía es el arte de dibujar la luz, lo cual nos remonta a períodos de la historia francamente lejanos. Hace más de mil años, en los desiertos de lo que en la actualidad es el Irak, Al-Hakan de Basora describió con todo lujo de detalles los dibujos de la luz del sol al penetrar en su tienda por alguna rendija. El concepto cámara, receptáculo de muy diversas dimensiones, dio su nombre al artificio empleado para conseguir imágenes proyectadas desde el exterior y que se dibujaban en el interior.

A través de numerosos experimentos con la cámara oscura , de Leonardo da Vincí, y de Alberto Durero; o de la óptica de Danielo Bárbaro y Juan Zhan, se llega al auténtico padre de la fotografía: Niepce, quien a comienzos del siglo pasado dio los primeros pasos, continuados por su compatriota Daguerre.

A finales de siglo, el desarrollo de la cámara fotográfica es ana realidad y con ella, los fotógrafos profesionales que comienzan a ganar una popularidad, ininterrumpida hasta nuestros días. El prestigio de un Félix Nadar con sus rudimentarios recursos técnicos —juzgados desde nuestra desarrollada tecnología—, nos brinda obras que sin la menor duda pertenecen a la historia del Arte. En estos momentos comienza a superarse la etapa del fotógrafo-investigador por un lado y del fotógrafo-profesional, que se fabricaba parte de su material, por otro. Esta barrera la supera un brillante norteamericano, George Eastman, al fundar en 1881 la Compañía Eastman de Placas Secas y lanzar al mercado su propia cámara con un total de cien poses, que una vez terminadas deberían enviarse, junto con la cámara, a Rochester para su procesado.- Había nacido la fotografía del aficionado, el laboratorio común y sólo faltaba perfeccionar la lenta y tediosa tarea de despe-; gar la gelatina del soporte de papel, para lo cual inventaron el emulsionado de los rollos sobre celuloide y su empaquetado con un papel protector negro... tal y como en . la actualidad se presentan.

miércoles, 7 de abril de 2010

La camara y sus objetivos

La elección de una cámara, es una decisión de suma importancia y dada la existencia de tantos modelos en el mercado, no resulta fácil. Lo primero que conviene tener en cuenta es que, no por gastar más dinero se hacen mejores fotos. Si bien la imagen técnicamente buena, es más fácil conseguirla con la ayuda de todos los adelantos de la moderna tecnología, la cámara no es más que una herramienta en manos del fotógrafo, que con su buen gusto y saber hacer, conseguirá resultados más o menos satisfactorios. Por tanto ¿sacará partido o todas sus posibilidades a esa cámara que tantas veces ha visto en manos de los profesionales? ¿Tendrá oportunidades o capacidad para aprovecharla al máximo?

A la hora de elegir cámara habrá que sopesar numerosos factores, pero en definitiva tendrá que optar por alguna de las salidas de compromiso a que su afición o destino de las fotos, lé lleven. Resulta obvio decir, que si piensa dedicarse a fotografiar insectos, necesitará una cámara distinta, que si su afición va dirigida al retrato. Aún así, es posible que pueda solventar esas dos necesidades con la misma cámara, si bien con una gama de objetivos y accesorios muy diferentes.

El formato

Desde el punto de vista del aficionado, cualquier tamaño superior al 6 x 7 cm. huelga mencionarlo, por lo que nos centraremos en el intermedio, el formato «rey» el 24 x 36 mm. sobre película de 35 mm., formato en el que tanto aficionados como profesionales encuentran cámaras y objetivos intercambiables de todas las calidades y precios. Regla número uno, infórmese antes de comprar. Compare precios y posibilidades de crecimiento de su equipo. También es importante el fabricante y distribuidor, no vaya a caer en una marca de la que resulte difícilhallar repuestos o con problemas de mantenimiento. En este formato existen dos grandes divisiones, las compactas y las réflex. Las características principales de las compactas son: ausencia de objetivos intercambiables y de visor réflex, con lo cual pesan menos, son más sencillas, más económicas y pueden proporcionar calidades ópticas muy aceptables. Suelen ser las primeras cámaras, aquéllas con las que se aprenden los rudimentos del enfoque y la velocidad. Los últimos modelos cuentan con asistencia electrónica a la hora de controlar la exposición (tanto con luz natural como con flash). El visor es independiente del objetivo, y en el primero, llevan marcados unos cuadros que indican lo que capta a cualquier distancia, de inferior a infinito.

Las cámaras réflex mono-objetivo con óptica intercambiable, son las de mayor uso en la actualidad por su posible aplicación a todos los campos de la fotografía, y contar además con todos los accesorios que el más exigente aficionado o profesional pueda necesitar, a pesar de lo ruidoso del movimiento del espejo de retorno instantáneo y el resto de los mecanismos, que en las últimas generaciones se han sofisticado tanto (retículas intercambiables, microprismas para un mejor control del enfoque, etc.). Pero todo ello puede ser una de las grandes trampas a las que aludíamos al principio, ya que el aficionado se suele dejar deslumhrar por las enormes posibilidades luminosas de sus objetivos, la incorporación de motores, etc., y sin embargo, no se preocupa de analizar el destino de ese equipo, sus necesidades concretas, muy alejadas frecuentemente de tan costosos accesorios y fuente de numerosas frustraciones, al comprobar que la máquina es tan sofisticada que se necesitan muchas «horas de vuelo» para controlarla; que su esfuerzo no va dirigido a conseguir buenas fotos, sino a lograr entender y solucionar el problema técnico. Simplifique su elección al máximo. No tenga miedo de quedarse corto. Al contrario, ya verá cómo saca partido a una cámara sencilla.

Los objetivos

Los objetivos fotográficos podrían dividirse en tres grandes grupos en relación a su focal: normales, de focal corta y de focal larga. Los primeros son aquéllos que captan las imágenes dentro de un ángulo similar al de la visión humana. £1 segundo grupo corresponde a los de visión más amplia, es decir, los grandes angulares, y el tercero al de los teleobjetivos, al campo de visión más pequeño. Así pues, desde la misma posición de cámara, con un objetivo normal obtendremos una visión de los objetos muy parecida a la que tenemos con nuestros propios ojos, con uno de focal corta se abarcará toda la escena y con los de focal larga tan sólo una parte reducida.

Todo objetivo lleva grabadas dos cifras que lo determinan, una es su distancia focal, expresada en milímetros (que puede ser fija o variable, en cuyo caso se llamaría zoom), y la otra es la mayor abertura de diafragma y cada cifra indica que el objetivo admite una cantidad de luz doble que la cifra anterior. En otro anillo similar va la escala graduada en metros o pies y que puede ir, por ejemplo, de 0,50 m. hasta infinito, y es con la que se regula el enfoque según la distancia a que se halle el objeto encuadrado. Atención, que también existen los objetivos de foco fijo en los que no existe posibilidad de realizar ajuste alguno para el enfoque. Pero tanto unos como otros aceptan filtros, enroscables en su cara frontal, y parasoles para evitar la incidencia de los rayos solares. En resumen, las cualidades de un objetivo podrían encontrarse en base a analizar tres aspeaos fundamentales: distancia focal, máxima luminosidad y precio.

martes, 6 de abril de 2010

Principios basicos de la fotografia

Fotos «bien y mal» hechas

Uno de los principios evidentes de la fotografía, es que una foto no «sale mal» se ha «hecho mal». Por muy automática que sea la cámara que se posea y por muchas campañas publicitarias que vea en las que «sólo hay que apretar el botón», no se lo crea a pies juntillas. En todo momento deberá conocer las limitaciones de su equipo —cámara y película—, así no le sucederá lo que a muchos aficionados con cámaras repletas de lucecitas, números, enfoques automáticos, etc., y que al tercer o cuarto rollo arrinconan la cámara y sólo la usan en momentos cruciales, cuando más necesario es conocer los pequeños trucos.

Fotos «movidas»

La principal causa de este defecto consiste en una velocidad lenta, y por tanto al menor movimento de la cámara se estropea la foto. La solución en caso de no poder disparar a mayor velocidad, no es otra que sujetar la cámara con firmeza o, aún mejor, utilizar trípode. Si esto no fuera posible, puede ayudarse con la propia correa de la cámara tensada alrededor del codo, o apoyarse en algún elemento estable: un árbol, el coche, la fachada de un edificio, etc.

Fotos «pasadas» o «cortas» de luz

Llegar a determinar la exposición exacta de una foto, es upo de los mayores éxitos del aficionado a pesar de los automatismos conseguidos. Bien que actúen sobre el diafragma del objetivo o bien sobre los tiempos de obturación, jamás obtendremos una medida exacta cuando se trate de una foto, en la que haya varias zonas de luz. El «automático» sacará una medida media de los diferentes campos de luz e igualará todo. Por lo que si bien puede ser una buena referencia, siempre será necesario tener en cuenta que es lo principal y que es el fondo. Una persona a la puerta de un edificio o delante de unos árboles, tiene dos medidas de luz: la iluminada por el sol y los fondos en sombra. Para conseguir que se vea «lo de atrás», será necesario abrir más el diafragma respecto a lo marcado por el fotómetro. Si por el contrario, las partes iluminadas por el sol son las que dominan, como en el caso de paisajes, la playa, la montaña, etc., se dará la exposición media, siempre teniendo en cuenta medidas de luz inclinadas hacia el suelo o de lo contrario el cielo influenciará la medida y la foto resultaría pasada. Ni que decir tiene que el agua del mar puede actuar como un espejo de los rayos solares.

Fotos «mal encuadradas»

Uno de los defectos más comunes de las fotos realizadas durante un viaje, es aquél que resulta de intentar meter en la misma foto a los niños y el monumento que nos ha hecho detener el coche. El resultado es una pareja de niños a lo lejos —con lo que sólo el autor los identificaría—, y una parte del monumento tapada por las figuras situadas en el centro de la imagen.

La norma más elemental es fotografiar cada tema por separado, pero si se desea incluir a las personas en la postal, no hay más remedio que repartir adecuadamente el espacio: situar a los niños en los márgenes, derecho o izquierdo según convenga, y dejar «aire» suficiente para apreciar el fondo. Una simple mirada a los cuadros de los grandes maestros de la pintura, será suficiente para apreciar el reparto del espacio, las zonas de interés o ejes de la imagen.


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